Sinceramente me levanto todos los días con un cargo de conciencia que me taladra todo el día que es el tema de mi egoísmo, me siento totalmente un egoísta, una persona que se centra en el punto máximo de la comodidad sin poder ver que aún en una perspectiva tan egoísta como la mía podría esta aún mas cómodo. Yo me considero una persona afortunada de haber nacido con la música de chico por influencia de mi papa me fui adentrando en lo que es la música y el arte, he aprendido a valorar la música no tanto frívolamente entre buena o mala sino haciendo una salvedad entre música compleja y música simple y es aquí donde mi egoísmo radica. Muchas veces escuchando música solo en casa me dado cuenta que es posible gozar mucho mas escuchando una música elevado en contenido musical que una composición artística que carezca de dificultades a la hora de realizarla. Este placer que la música produce es algo muy pocas veces experimentado en el hombre es algo que a uno lo hace viajar, lo llena de goce, de beneplácito, y esto es algo que no toda la gente lo sabe, y por que no toda la gente sabe que esto sucede esta destinada a jamás sentirlo?. Este planteo puede tener varias respuestas, una puede verse focalizada en que el arte complejo necesita de una previa preparación, así como para disfrutar del Quijote hace falta aprender castellano, para disfrutar de una composición artística es necesario que alguien le enseñe o lo discipline en materia musical, ese placer no es tan rápido, sino que necesita de una entrenamiento psicofísico de largo tiempo. Pero ahora si bien en la escuela esta música, muchas gente podría objetar este planteo “ si necesitan aprender música que vayan a la escuela” y es aquí donde juega un papel importante la sociedad en si y mas bien los medios de comunicación social, que envían un mensaje desalentador hacia el arte y mas precisamente hacia la educación musical, planteando una subjetividad de los gustos, no haciendo salvedad entre buenos y malos complejos o simples sino me gusta o no me gusta, a lo que hace que ese “ me gusta “ “ no me gusta” esta tendenciosamente modificado por la industria musical que hace música simple sin complejidad lo cual genera un goce mínimo si así se lo puede llamar, pero como esa persona esta tan metida en no corromper las costumbres o hábitos que la misma le plantea, sigue fielmente a los preceptos sociales, y es aquí donde me siento egoísta, al ver a esa gente que cree que esta disfrutando pensando que podría disfrutar más, decirles a la gente “ mira tu música es simple queres sentir mayor goce del que seguramente estas sintiendo ahora?”.
Esta circunstancia me marca como persona, una persona cerrada que quiere abrirse hacia la sociedad solidarizándose con ella (y en el fondo conmigo mismo, ya que en toda esta solidaridad rige el más profundo egoísmo, que es el que se mejore el género complejo para que yo finalmente pueda gozar aún más). Pero en este intento de solidaridad me encuentro con una sociedad que me trata de loco, de elitista, de menospreciador, me juzga y me señala con el dedo, sin siquiera haber probado jamás esta experiencia y lo peor de todo es que creen que la viven permanentemente.
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